Constituye hoy en día uno de los más antiguos yacimientos arqueológicos de toda Grecia, conocida entre los amantes de la cultura como “ la ciudad de oro” denominación dada por Homero cuando relata la guerra de Troya ya que en esta participó Agamemnón, situada a 90 km al sudoeste de Atenas. Ciudad con un inmenso pasado envuelto por leyendas mitológicas se funda por Perseo, hijo de Zeus con Danae, quien al llegar a la zona corto un micen: seta (de ahí el nombramiento) debajo del cual brotó una fuente de agua convirtiendo el lugar en un estratégico sitio, seguro y productivo entorno a 1600 a.C.
La época de mayor gloria coincide con la siguiente dinastía llamada Átrida siendo el más conocido rey Agamemnón no solo por haber representado su patria con valentía en la guerra de Troya sino también por su trágico fin ya que fue asesinado por Egisto, amante de su mujer tras volver de la guerra.

Todas estas ricas leyendas perduraron en la historia aún cuando Micenas se destruye o se abandona por completo tras un periodo de grandes trastornos en la región alrededor de 1100 a. C. Son exactamente esas creencias que mantuvieron vivo, hasta nuestra era, el interés por descubrir la más rica antigua ciudad de Grecia. Es de esa forma que recién liberado el país del dominio otomano, llega a Micenas Heinrich Schiemann, comerciante-arqueólogo alemán que sacó a la luz en 1876 un complejo funerario circular de 19 esqueletos con celebres piezas de ajuar funerario, con más de 14 kilos de oro puro, demostrando al mundo entero la existencia de la civilización micénica y la historiedad de las epopeyas homéricas.
Cabe destacar que la civilización micenica que abarca el periodo prehistórico entre 1600 a 1100 a. C. está representada en varias ciudades como Tirinto, Pilos, Orcomeno, Bafió aun así al ser Micenas la mejor conservada de todas las ciudades dio su nombre a ese periodo llamándose así “ Época Micenica.”

Justo al llegar al recinto arqueológico el visitante puede contemplar una compleja ciudadela que constituye uno de los ejemplos más tempranos de este tipo de arquitectura. Realmente se trata de la cima de una colina rodeada al noreste por dos montañas otorgando a la zona protección, además dentro del espacio amurallado habitaba la familia real y los sacerdotes.
Dentro y fuera de la acrópolis de Micenas son muchos más los monumentos que el visitante puede conocer, tales como: la tumba de Clitemnestra y de su amante Egisto, la escalera secreta que conduce a la maravillosa cisterna subterránea, los cimentos del Palacio real en la cumbre de la acrópolis y múltiples talleres y casas esparcidas por todo el recinto.